Y lloré mucho tiempo. Digiriendo.
Lloré con los codos, con la remera, con las uñas, desde la punta de los pelos, desde afuera de mi misma. Y nadie se dió cuenta.
Te amo mamá.
Voy de viaje, buscando mi camino, que ya esta con migo. Haciendose... creando mi realidad. Absorta bajo un arbol, tildada en una mirada, respirando vida por una sonrisa ajena. Sola, y en la palma de la mano, una celula de universo.
2 comentarios:
Gracias hija por poner y gracias por sacar! porque uno no puede contener todo adentro, tiene que ir sacando... sacando... y eso se llama llorar! gracias! es como un viaje ese llanto a las entrañas del si mismo. gracia abigail!
Linda! Qué pasa? Qué os anda sucediendo?
Te amo amiga.
Sabelo siempre
Te acompaño en cada lágrima y en cada risa.
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