Estuvo buenisimo, pura adrenalina a full y unas fotos que dan miedo. Aventura! que se yo, también estuvo bueno que era todo entre las montañas, era pasar de montaña a montaña por una cuerda de metal, agarrada por un arnés, cuerdas, protección y una polea con dos rueditas le llevaba de un lado al otro, miraba para abajo y la extensión, la ladera, las aldeas, las casitas, las vacas, le follaje verde y la sombra de un punto negro volando, groso. De fondo el cielo gris y brillante.
Charlamos con el único turista que hablaba español, Juan, un cuarentón que hace prótesis dentales '*¡'¡*'?*?¿ en el País Vasco.
Mucha adrenalina, gritos, temblores, lágrimas de velocidad y risas.
Al final un raffting y como broche de oro una caída con tres balanceos que se llama¨"tarzan swiming" y recuerda al Bungie Jumping pero a muchísima menos altura.
Al volver fuimos a comer con Juan, muertos de hambre los tres. Pao y Juan se fueron a "los puentes colgantes" de Monte verde, yo me quedé en hostal haciendo mis cosas. Llovía a cantaros.
Pao llegó empapada! se duchó y pachorra y sueño hasta el otro día.
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