viernes, 24 de octubre de 2008

17.10.08 Zihuatanejo - Acapulco

Angela me dijo que hoy era el día más caluroso del día... y se notó.
Me duché, hice la mochila, me comí dos tacos con un café con leche y me despedí de Angela, la dueña del hostal.
Justo me estaba poniendo en el cuerpo la mochilota, la mochila, la caja y un bolsito anexo para irme, cuando, plof! Chama en la puerta, oooooooooh! que bien, me daba no se que irme sin saludar al pendejo, así que buenísimo, me acompañó hasta el colectivo para ir a la central de autobuses y me fui.

No hay directo hasta Puerto Escondido, así que tube que hacer combinación en Acapulco. Me dijeron por todos lados que Acapulco es muy peligroso, que roban mucho y que prostituyen a los nenes, uffffffff, mu mal... así que decidí no visitar las hermosas playas de lo que fue Acapulco hace 20 años.

Por suerte, la dormilona típica de viajar en autobus duró poco y pude disfrutar mucho del camino, pasamos y paramos por un montón de entradas a pueblos, y bajaba en cada uno, dos minutos, lo que tardaban en subir los pasajeros.
Ví un extenso paisaje de campo y palmeras, altas, bajas, con copas fuertes o pobres.

El camino iba bordeando el mar desde lejos, entrado en la naturaleza, y a veces se veía el nuboso horizonte azul.
El pueblo anterior a Acapulco me impresionó, era ya de noche y subian las lucecitas de las casas de los montes, como estrellas trepando los árboles. Al pasar por la ladera se podían ver recobecos de hojas, algúna persona, algúna pared, algúna callecita de tierra subiendo.
Un cuento de hadas, campanita, Peter Pan y la tierra de nunca jamás. Un camino de fantasía como por dos horas.

Llegamos a Acapulco y me dí cuenta que los tantísimos autos escarabajos que ví estacionados en el camino eran... taxis! jajajajaajajajajaj son blancos con un gran número en negro de unos cuatro dígitos en el capot (o como se escriba) ah! y tienen azul sobre las ruedas.
La estación de Acapulco no es como las demás, ésta no es desolada, hay un monton de tiendas en frente y gente.
El bus a Puerto Escondido salía a las dos de la mañana y eran las ocho y media de la noche, así que a esperar pacientemente.

El guardamaletas costaba 4$ cada maleta y hora y como tengo supuestamente, tres, pos no.
El guarda me cuidó las cosas un ratito y fui al baño, pagando 3$, no había agua, así que me lavé los dientes y me los enjuagué con un agua saborizada que me había comprado en Zihuatanejo... jejeejeej y si!.... que voy a hacer?
Obivo no dormí.

No hay comentarios.: