lunes, 27 de octubre de 2008

27.10.08 Zipolite - Oaxaca! Hoy!!!!!

Si!!!!!! hoy fue un día espectacular.
Me desperté más temprano de lo que me había propuesto porque ups! olvidé cambiar la hora a mi celular. Así que feliz desayuné tranquila.

A las 09.30, pero más tarde, nos fuimos, Lolie y yo a Puerto Angelito, desde donde con una pareja de Alaska, Rebecca y Greg, nos tomamos una lancha, guiada por el Zapoteca Nicolau, a buscar tortugas.

El mar se convirtió en oceano. Azul brillante, seda líquida de la copa del planeta, un motor y nosotros, yo en la popa, cual titanic, pero sentada! jajajajajja, observando el abanico de la formación de las inmensas olas en la costa, teniendo la suerte, de ver esa lana espesa de ida y vuelta. Nos quedamos un rato allá lejos, y nos tiramos al agua profunda y sola, un poco más fria, pero que placer ver que acá cerca todo era tan distinto y lejos, allá lejos, más.

Volvimos a la lancha y a buscar tortugas. Mientras, Grag intentaba pescar algo...
Cuando ya perdía la esperanza... aaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhh una tortuga! hermosa! bailando con la gravedad! cruzó frente a la lancha y la ví más de cerca aleteando, después rápida levantó su cabeza! volvió abajo y fliuuuuu ahí vá, lejos. Mientras Nicolau, se había tirado apurado a buscarla y nadó rápido rápido, pero se le escapó.
Lamento no tener una foto de ella, pero no pude dejar de contemplar su rápida visita a mi mirada.

Felices, seguimos surcando el oceano... buscando. Pero nada...
Así que Nicolau, con todo el interés de que la pasemos bien, nos llevó a hacer snorkel, a una playa, bueno, no a la playa playa, nos acercamos a una, donde habian unas rocas y ahí entre ellas... pecesitos de colores, negros, azules, amarillos, naranjas, de diferentes tamaños, y uy por dios el color del agua! era celeste turquesado! hermoso! y rompía en las rocas altas, sumergiendose en las burbujas de aire para hacerse blanca.

Después a buscar más tortugas, paciente Nicolau, navegando, despacio, con la vista bien abierta buscando buscando, paciente, en silencio.

Hasta que vimos una pareja de tortugas haciendo el amor!!!!!!!!!! fue increíble!!!! tenia la cámara preparada.... pero salieron fotos confusas, así que la deje a un lado para verlas. Una era más grande que la otra, parece que las hembras son mas grandes que los machos, lebantaron una aleta, después una cabeza y se separaron. Ésta vez Nicolau no se tiró a buscar una, dice que cuando estan en ésta cituación no hay que molestarlas. Y me pareció de lo más lindo.

Después fuimos a otro lado a hacer snorkel, la verdad es que groso hacer eso! nunca lo habia hecho, ponerme esa máscara y respirar por un tubo! pero ese no fue el problema, problema no.... complicación, no... rareza, tenia todo puesto, en el agua, con las largas patas de pato, pero no me animaba a sumergirme, mantener abiertos los ojos, con esa cosa plástica, y si me entraba agua? jajajajajaj que tonta!, pero despacito me metí, y nadie me podía sacar! respiraba muy bien y veía muy bien! fue una experiencia adictiva! jajajajjajja quiero más! jajajajajjajajaj
Así qeu despues seguimos buscando tortugas, que pacientes son los pescadores!
Vimos atunes saltando, ví peces que no sé qué son... pero no más tortugas... así que volvimos.
Cuando estabamos cerca de la costa el último espectaculo! dos rayas!!!!!!!!!!! hermosas con la cola larga, oscuras con pintitas claras! nadando juntas de acá para allá! preciosas!
Así qeu volvimos a tierra, taba un poco mareada después de como 4 horas en el mar, y con un hambre vorazzzzzzzzzzzz, así que al restaurante a comer que? atún obvio! jajajajajj fresquito y rico, con ensalada.
Después nos llevaron a Zipolite. Hice la mochila, me duché esplendorosamente, con las piernas ardiendo del hervor del sol y me despedí con cariño de la excelente persona que encontré acá, Silviane, y de la hermosa cabaña que me sostuvo los sueños de hadas.
Me acompañaron Lolie y Abdul hasta el taxi-colectivo que por 15$ me llevó hasta la central de autobuses de Pochutla. Unos 12 kilometros.
Zipolite tiene como 300 habitantes, relajados.

Llegué a la central, dejé la mochila en la oficina que vende los boletos y me fui a pasear un rato por pochutla. Es un pueblo más grande, con más calles asfaltadas, más tiendas, más gente. Me compré un juguito y volví a esperar el bus.
Me había precavido sobre el viaje, que es ondulante las primeras tres horas, dos personas que conocí me contaron que vomitaron en ésta parte del trayecto, así que para evitar malos ratos me compré una pastilla contra nauseas, vomitos y mareos, que me tomé media hora antes de la salida del bus, mientras veía la malísima telenovela que pasaban en la tele de la central.
Así que a las 22.30 llegó mi bus! que salió a las 23.00 con migo a dentro! Feliz. Fue sentarme y dormirme. Taba muerta!

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