A la tarde fui al adoquín, la calle adoquinada, a vender, abrí mi caja feliz, pero no vendí na de na, mmmm es que no hay gente así caminando por ahí, o sí pero no se paran a ver, están en otra, desperdigados por la playa, hamacas, mar, disfrutando, en calma y no es intención comprar nada, acá parece que aunque no tengas nada, tenés todo lo que necesitas con tan precioso entorno.
A la noche, Lolie nos deleitó con unas quesadillas a la francesa, jijiji, también vino Abdul.
Y a dormir! en un cuarto de ensueño.
A la noche, Lolie nos deleitó con unas quesadillas a la francesa, jijiji, también vino Abdul.
Y a dormir! en un cuarto de ensueño.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario